página
1
Gestión en Salud y Seguridad Social • ISSN: 2215-6216 • Vol. 5 (S1): e2026254, Agosto, 2026
(Publicado Ago. 07, 2026)
Hasta el último frasco
Down to the last bottle
Raymond Antonio Jiménez Reyes1; https://orcid.org/0009-0004-8069-052X
1. Farmacéutico, Hospital Nacional de Salud Mental, Caja Costarricense de Seguro Social; San José, Costa Rica; rjimener@ccss.sa.cr
https://doi.org/10.62999/657s1k02
Me encontraba laborando como jefatura de un servicio
de farmacia en un hospital especializado, cuando una noti-
ficación interna me hizo detener la respiración: el inventario
de un medicamento utilizado en situaciones de crisis clínica
severa se encontraba en condición crítica.
De inmediato solicité al equipo revisar los registros clíni-
cos y confirmar cuántas personas hospitalizadas o en aten-
ción de urgencias tenían indicado dicho medicamento. La
respuesta confirmó la preocupación: varias personas podrían
requerirlo durante el fin de semana.
Se iniciaron gestiones para conseguir la mayor cantidad
posible de unidades, coordinando con las instancias institu-
cionales correspondientes y revisando existencias en otros
centros. Sin embargo, la reposición extraordinaria llegaría
hasta el inicio de la semana siguiente. Para el fin de semana
solo contábamos con una cantidad muy limitada.
Ante esta situación, se comunicó oportunamente a las
autoridades del centro la necesidad de informar al equipo
clínico de guardia sobre la importancia de aplicar controles
estrictos, utilizando el medicamento únicamente en casos de
verdadera emergencia clínica y valorando alternativas tera-
péuticas cuando fuera posible.
El mensaje parecía simple, pero escondía una enorme
carga de responsabilidad moral. ¿Cómo definir una emergen-
cia real en un hospital donde muchas personas atraviesan
momentos críticos? La beneficencia exigía atender el sufri-
miento inmediato; la justicia obligaba a distribuir racional-
mente un recurso escaso; la no maleficencia advertía sobre
los riesgos de negar una dosis necesaria; y la responsabilidad
profesional recordaba que cada decisión debía sustentarse
en criterios clínicos y éticos, no en la presión del momento.
Se solicitó al personal de los distintos turnos y guardias
revisar los casos con mayor riesgo de descompensación. Tam-
bién se comunicó la situación a las jefaturas clínicas corres-
pondientes, con el fin de establecer un control de uso con
criterios de prioridad: emergencias agudas, sustituciones
terapéuticas cuando fueran posibles y reevaluación diaria de
las necesidades reales de cada persona paciente.
Cada unidad disponible fue registrada cuidadosamente
en una bitácora y en los sistemas institucionales, indicando
la justificación clínica, el servicio correspondiente y el criterio
de administración. Durante el fin de semana, el medicamento
disponible se utilizó con estricto control y deliberación ética.
Ninguna persona quedó sin atención, pero la tensión del
equipo fue evidente. Cada solicitud se convirtió en un dilema
entre la urgencia clínica y la responsabilidad institucional.
Al inicio de la semana siguiente llegó la reposición auto-
rizada. Sentí alivio, no solo por contar nuevamente con el me-
dicamento, sino porque habíamos logrado atravesar la crisis
sin apartarnos de los principios fundamentales de la bioética.
La experiencia dejó claro que la escasez no solo pone a
prueba la logística, sino también los valores del servicio pú-
blico: empatía, prudencia, equidad y solidaridad profesional.
Posteriormente se documentó la experiencia y quedó
planteada la necesidad de fortalecer protocolos instituciona-
les para la priorización ética de recursos escasos. Entendí que
el verdadero aprendizaje no estuvo en la cantidad de unida-
des administradas, sino en la fortaleza moral de un equipo
que decidió actuar con humanidad en medio de la limitación.
Reexión nal
El caso demostró cómo los principios de beneficencia,
no maleficencia, justicia y autonomía profesional orientan las
decisiones más difíciles en farmacia hospitalaria. En contex-
tos donde las crisis clínicas requieren respuestas inmediatas,
la bioética no es un concepto abstracto: es una guía práctica
que equilibra la ciencia, la compasión y la equidad.
Cada registro, cada coordinación y cada decisión no solo
reflejaron planificación, trazabilidad técnica y manejo res-
ponsable de los recursos, sino también compromiso con la
dignidad humana y la confianza pública en los servicios que
brinda la Caja Costarricense de Seguro Social.
página
2
Gestión en Salud y Seguridad Social • ISSN: 2215-6216 • Vol. 5 (S1): e2026254, Agosto, 2026
(Publicado Ago. 07, 2026)
Nota editorial
Relato anonimizado para fines reflexivos y educativos. Se
generalizaron los datos del centro hospitalario, medicamento
específico, cantidades exactas, sistemas internos, comunica-
ciones operativas y dependencias institucionales, con el fin
de reducir la exposición de información operativa sensible y
proteger la confidencialidad institucional.