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Gestión en Salud y Seguridad Social • ISSN: 2215-6216 • Vol. 5 (S1): e2026251, Agosto, 2026
(Publicado Ago. 10, 2026)
El silencio que también habla: un dilema bioético
ante la vulnerabilidad y el deber de protección
The silence that also speaks: a bioethical dilemma
in the face of vulnerability and the duty to protect
Viviana Murillo Martínez 1; https://orcid.org/0000-0001-5189-8031
José Andrés Rojas Varela2; https://orcid.org/0009-0005-3449-9078
1. Médico, investigador independiente, Caja Costarricense de Seguro Social; San José, Costa Rica; vimurillo7@gmail.com
2. Fisioterapeuta, Centro Nacional de Rehabilitación, Caja Costarricense de Seguro Social; San José, Costa Rica; jarojasva@ccss.sa.cr
https://doi.org/10.62999/kwpndk69
En un centro de atención y rehabilitación, una persona
adulta permanecía hospitalizada tras una lesión neurológica
severa. Su recuperación física avanzaba lentamente, pero su
comunicación verbal era muy limitada. Solo podía expresarse
mediante sonidos difíciles de comprender, miradas, gestos
mínimos y cambios en su conducta.
Aun así, quienes la cuidaban habían aprendido a reco-
nocer algunas de sus formas de comunicación: una mirada
sostenida, una mano que se cerraba, una lágrima inesperada
o una reacción de temor ante determinados contactos.
Durante una guardia, una estudiante en práctica obser
una situación que le generó profunda inquietud. Al ingresar
al cubículo para realizar una valoración de rutina, percibió
un ambiente tenso y una conducta inusual por parte de una
persona funcionaria. La paciente se encontraba visiblemente
agitada, con signos de miedo y malestar que no podía expli-
car verbalmente.
La estudiante no dijo nada en ese momento. Dudó de su
propia interpretación. Pensó que quizá había malentendido
la escena. Sin embargo, en los días siguientes observó cam-
bios importantes: mayor retraimiento, llanto durante algunos
cuidados básicos, rechazo al contacto físico y señales de an-
gustia ante determinadas situaciones.
Entonces surgió el dilema ético
Hablar implicaba exponerse. Era una persona en forma-
ción, mientras que la persona funcionaria tenía mayor anti-
güedad institucional. Existía el temor de que no le creyeran,
de sufrir represalias o de comprometer su práctica profesio-
nal. Pero guardar silencio podía significar desproteger a una
persona en condición de extrema vulnerabilidad.
Tras varios días de angustia, la estudiante decidió buscar
orientación. Acudió a una instancia institucional competente
y relató lo observado, así como sus temores. Fue escuchada
con seriedad y se activaron los mecanismos internos de pro-
tección, investigación y acompañamiento correspondientes.
El caso fue abordado con prudencia, confidencialidad y
respeto al debido proceso. Se adoptaron medidas preventi-
vas para proteger a la paciente, se brindó acompañamiento a
las personas involucradas y se garantizó que la atención con-
tinuara en un entorno seguro, con personal sensibilizado en
el trato de personas con discapacidad comunicativa.
Reexión bioética
Este caso evidencia la complejidad de aplicar los princi-
pios bioéticos en la práctica cotidiana, especialmente cuando
confluyen la vulnerabilidad de una persona usuaria, la difi-
cultad para expresar verbalmente su voluntad y el temor de
quienes observan una posible situación de riesgo.
• Autonomía: a
unque la persona paciente no podía co-
municarse verbalmente de forma clara, su cuerpo expre-
saba malestar. Respetar su autonomía implicaba recono-
cer su lenguaje no verbal y tomar en serio sus señales de
miedo, rechazo o angustia.
No malecencia:
evitar el daño no consiste solo en abs-
tenerse de causar daño directo. También implica actuar
ante señales razonables de riesgo, en especial cuando la
persona afectada no puede defenderse o expresar plena-
mente lo ocurrido.
• Benecencia:
buscar ayuda, reportar la situación y ac-
tivar mecanismos de protección constituyó una forma
concreta de procurar el bien de una persona vulnerable.
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Gestión en Salud y Seguridad Social • ISSN: 2215-6216 • Vol. 5 (S1): e2026251, Agosto, 2026
(Publicado Ago. 10, 2026)
• Justicia:
toda persona usuaria tiene derecho a recibir
atención en un ambiente seguro, digno y respetuoso.
Asimismo, quienes reportan de buena fe una situación
de riesgo deben contar con respaldo institucional, confi-
dencialidad y protección frente a represalias.
Conclusión
Este relato recuerda que la bioética no solo se mani-
fiesta en grandes decisiones clínicas. También aparece en
momentos silenciosos, cuando alguien percibe que una per-
sona vulnerable podría estar en riesgo y debe decidir entre
callar o actuar.
En ese contexto, fortalecer la cultura ética institucional
implica crear entornos donde las personas puedan reportar
preocupaciones sin miedo, donde las señales de quienes no
pueden hablar sean escuchadas y donde la protección de la
dignidad humana sea siempre prioritaria.
A veces escuchar no significa oír palabras, significa re-
conocer el sufrimiento en una mirada, en un gesto o en un
silencio.
Nota editorial
Relato anonimizado para fines reflexivos y educativos. Se
generalizaron nombres, edad, tipo de centro, pabellón, car-
gos, hechos investigativos y resultado del proceso, con el fin
de proteger la confidencialidad, evitar identificación directa
o indirecta y preservar el debido proceso.