Lectrina Sanitaria

Utilizar el servicio sanitario es una de las armas más adecuadas para la protección y fomento de la salud. Es el mecanismo más sencillo e higiénico para eliminar los desechos humanos. También se evita que tanto las personas como los animales (en especial, moscas, cucarachas, ratas, etc) entren en contacto con los excrementos y pongan en peligro la salud de la familia y la comunidad.

Defecar al aire libre es una mala práctica para la salud. Las heces en campo abierto se convierten en una fuente de transmisión  de enfermedades. De aquí, las moscas, ratas, otros animales y el mismo hombre pueden transportar microbios, contaminando los utensilios donde se preparan y sirven los alimentos y todo aquello que toquen.

En los lugares donde no hay servicio de tanque séptico, debe construirse y usarse una letrina. De esta manera se evita defecar al aire libre y se tiene un lugar seguro e higiénico cerca de la casa.

La lectrina se puede construir con materiales sencillos como tablas, algunas láminas de zinc para el techo o paredes, una plancha de cemento para el piso y un asiento con tapa.

Cuando llueve, el agua puede arrastrar las heces a los ríos, quebradas o pozos, contaminando estas fuentes tan necesarias para el desarrollo de las actividades diarias, el riego y otros usos.
 

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