Ansiedad
Recopiló:
Dr. Charles Chassoul M.
Psiquiatra.
Costa Rica
Febrero 2001


 Advertencia: Hay autores y libros que prescinden totalmente de la palabra "ansiedad", utilizan en particular: Angustia. Y otros desechan el término "angustia" – desapareciéndolo hasta de los textos de Psiquiatría – para hacer valer solamente el vocablo: "ansiedad".


Los trastornos de ansiedad son más frecuentes – 15%- entre los parientes de gentes que los padecen en la población en general. Se presentan en personalidades propensas a la ansiedad, en personas con personalidad normal y en personas con trastornos de la personalidad.

Las enfermedades con ansiedad generalizada se inician con frecuencia en relación con hechos estresantes, y se tornan crónicos cuando los hechos estresantes persisten.

Los trastornos por ansiedad son estados anormales con síntomas físicos y mentales como aspecto fundamental, y pueden ser secundarios a un trastorno psiquiátrico o a una enfermedad orgánica.

Los síntomas psicológicos más frecuentes son irritabilidad, dificultad en la concentración, hipersensibilidad al ruido y una sensación intensa de inquietud.

La apariencia de la persona se caracteriza: su cara se ve cansada, la frente arrugada, de postura tensa, inquieto y con frecuencia tembloroso, pálido, sudoroso, en especial manos, pies, axilas. Facilidad para el llanto y se aprecia más aprensivo que deprimido.

La ansiedad es una de los padecimientos que con más frecuencia ocurren al ser humano. Se describe como una emoción compleja, difusa y desagradable, que se expresa por un sentimiento de temor y de tensión emocional acompañada de diversos síntomas corporales

La ansiedad no es miedo a nada, porque el miedo es un sentimiento producido por un peligro presente, conocido e inminente, y que en lo general se encuentra a la par o ligado a los objetos o cosas que lo generan lo que diferencia a la ansiedad del miedo, es que ésta es una sensación de un peligro venidero, indefinible, no previsible, de causa vaga e incomprensible.

La ansiedad es una emoción normal que tiene funciones activadoras en la respuesta del organismo ante diversos estímulos, por lo que facilita la capacidad de respuesta del individuo. Pero... cuando la ansiedad se excede en intensidad, frecuencia o duración. O aparece asociada a estímulos que sin representar una amenaza real para el organismo, produce alteraciones emocionales y funcionales graves, entonces se considera una situación de enfermedad.

A la ansiedad se le confunde con la angustia, aunque en realidad ambas son reacciones muy parecidas. Un detalle relevante es que en la angustia predominan los síntomas físicos en la personas: la situación ansiosa casi teatral, más dolor en el corazón, en la región precordial o la garganta, presión en el estómago, sensación de ahogo. Trastorno generalizado. "PSICOLOGIA MEDICA, PSICOPATOLOGIA Y PSIQUIATRIA". CAP.24.TRASTORNOS POR ANSIEDAD. Elena F, L.Ochoa, María Luiza de la Puente. P 709-725.

Por aparte, los síntomas y signos físicos más frecuentes de esta enfermedad – la angustia- se relacionan con el tracto gastrointestinal, hay además síntomas respiratorios, síntomas cardiovasculares, genitourinarios, y los del sistema nervioso. Con frecuencia hay tensión muscular, en especial, en área del cuero cabelludo, allí se percibe como dolor de cabeza. Los ansiosos que se complican, suelen tener "Cefaleas Tensionales", cuyo substrato es sólo de origen muscular.

Ayuda mucho a estos pacientes una observación y diagnóstico cuidadosos, con base en una buena historia clínica, en especial, si estos pacientes ansiosos presentan ataque de pánico, en forma de episodios súbitos ansiosos graves, con síntomas físicos marcados y aprensión extrema.

Los síntomas de ansiedad caben en todos los trastornos psiquiátricos . en algunas enfermedades se presentan dificultades muy serias para diagnosticar la enfermedad que realmente tiene el paciente.

La ansiedad va unida generalmente con la depresión, por lo cual debe tenerse cuidado con el depresivo agitado grave, y con la ansiedad generalizada. Esto se supera indagando con el paciente la existencia de pensamientos depresivos e ideas suicidas.

El tratamiento no necesita de fármacos. Y deben hacerse advertencias de que los síntomas de palpitaciones –por ejemplo- son una exageración de la reacción normal de los hechos estresantes, y no un signo de enfermedad cardíaca. La ansiedad se prolonga por incertidumbre y un plan claro de terapia de apoyo ayuda a reducirla.
 

M. GELDER. D. Gath. R. Mayou. PSIQUIATRÍA. Interamericana McGraw-Hill. 1988. Oxford. Inglaterra.


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